martes, 18 de junio de 2013

ANEXO I

Contemplo el techo intentando obtener una respuesta. Anna se marchó hace horas y yo he sido incapaz de moverme desde entonces más que para tumbarme.
Las noches en el hospital habían sido horribles, despertarte mirando otro techo solo para que el corazón se te dispare ante la incertidumbre de no oír la respiración de la persona junto a ti.
En muchas horas nocturnas en las que era incapaz de albergar el sueño me encontraba anhelando volver a casa, y por tanto, a Annie.
Es una mujer maravillosa, un poco gruñona pero capaz de hacerte sonreír cuándo piensas que eres un naufrago que nunca saldrá de la isla de los problemas.
Trago saliva fuertemente al comprender que esa encantadora chica también ha vivido por siglos, ha matado y ha sido el gran amor de mis anteriores yo, si es que eso realmente existe.
Alargo la mano hasta conseguir alcanzar el teléfono inalambrico de la mesa y marco casi sin pensar el número
-Al habla Martha.-Responde una voz cantarina al instante
-Soy Sam.-Susurro
-Sam, ¿qué sucede?, ¿está Annie herida?.-La preocupación se cuela en sus palabras a pesar de los kilómetros que nos separan
-No, al menos que yo sepa
-¿qué quieres decir que tú sepas?, tu voz suena como un muerto viviente
-Hace horas que no la veo
-Pero eso es norm....-Por un segundo estoy casi seguro que puedo escuchar a su cerebro trabajar a toda velocidad. Pero al segundo siguiente soy yo quién se queda sin palabras.-Lo sabes
-¿El qué?.-Pregunto sin entender
-Lo de Annie, sabes quién o qué es
-La pregunta es ¿por qué lo sabes tú?, ¿te lo dijo Annie?.-No puedo evitar sentarme con la adrenalina corriendo por mi cuerpo
-He empezado a recordar
-¿Cómo es eso posible?, he estado intentando buscar algún recuerdo en mi mente, algo que no encajara pero nada...
-Sam, en todas mis vidas he sido mucho más suicida que tú y he muerto mucho más veces. Annie no sospecha que lo sé pero cuándo recuerdos extraños sobre una Annie macabra comenzaron a asaltarme busqué ayuda y resulta que de los miles enlaces web de gente pirada encontré alguien que se había especializado en el tema y me lo contó todo.
-¿Y cómo has podido dormir bajo su techo?
-Los dioses funcionan de una forma extraña y por regla general solo la mandan matar a alguien que ha matado anteriormente.
-Pero ella dijo que...
-Que te mató una vez, si, fue la vez anterior a esta y la recuerdo con tanta claridad como el día de ayer
-¿Qué pasó?.-¿Realmente estaba a punto de discutir sobre la razón por la que había matado?. ¿Tanto pueden cambiar las personas?
-Annie y tú estabais destrozandoos el uno al otro. Tú la amabas como nunca he visto a nadie amar, pero Annie vivirá siempre para el primer chico del que se enamoró y morir una y otra vez nos acaba cambiando. Así que pensaste que si se rompía el circulo, si Annie te mataba se acabaría el sufrimiento y ella podría descansar.
-¿A quién?.-Ella entiende la pregunta sin necesidad de que tenga que completarla
-Era un antiguo compañero de Annie, él deseaba morir así que fue un favor para ambos.-Por muy macabro que fuera era mejor que oír que había matado a un inocente solo por salvar a una chica.-Sin embargo, no funcionó
-Martha, no la amo.-La verdad cae como una losa entre nosotros
-Lo sé. Algo está cambiando y no sé que es pero me aterra.-Responde
-Ella estaba decepcionada.-Susurro
-En algo te pareces al primero, siempre es así, y ella se aferra a esa pequeña parte como si fuera agua en un desierto.-Por un momento no puedo sentirme el hermano gemelo tonto del guaperas.-¿Crees que moriremos?.-Ahora es ella la asustada
-Todos los hacemos.-Dijo encogiéndome de hombros
-Hubo una vez...-Comienza a decir. Cierro los ojos sabiendo lo que está por venir.-Ella intento resistirse y el hombre que debía haber matado se encargó de nosotros. Sam, fue horrible, y estoy segura de que Annie hará cualquier cosa por no volver a pasar por eso, aunque incluya vivir millones de años y repetir la historia una y otra vez
-Las cosas están cambiando.-Digo antes de colgar. La cabeza me da vueltas y no tiene nada que ver con la resaca.
-Dios, si estás ahí arriba.-De nuevo me encuentro mirando la pared blanca.-déjanos salvarla



No hay comentarios:

Publicar un comentario