CAPITULO 7. “De ex-novias celosas”
-Marco.-Canturreó Julia. Carla se
apresuró a apretar a un más fuerte su antebrazo contra sus ojos,
estaba empezando a odiar a esa mujer.
Los Viernes nunca habían sido los días
preferidos de Carla pero sin duda aquel iba a ser el peor. Se había
despertado a las cinco de la mañana con un dolor de cabeza
insoportable y había sido incapaz de volver a dormirse. Por lo que
dos horas después se había arrastrado junto a Marco hacia la
comisaria y se había auto-desplazado a un pequeño sofá en la
esquina más alejada de la planta.
Si de por si esto no fuera una buena
razón para empeorar su Viernes Julia no dejaba de caminar de arriba
a abajo con unos enormes tacones y corretear detrás de Marco
-Han llegado las pruebas del
forense.-Volvió a intentarlo ella. Carla puso los ojos en blanco a
la vez que imitaba su voz en susurros
-Eres mucho más divertida cuando estas
de mala leche.-Se apresuró a destapar sus ojos. Sergio estaba
sentado en una silla junto al sofá y ella ni siquiera se había dado
cuenta de su presencia, defintivamente estaba fallando
-Me alegro de ser de entretenimiento
para ti.-Dijo ella mordaz
-¿Sabes?, hay algo que no entiendo
-Y supongo que vas a compartirlo
conmigo.-Dijo ella volviendo a taparse los ojos
-Por supuesto.-Pudo escuchar la sonrisa
en su voz pero Julia volvió a taconear literalmente mientras pasaba
a su lado y ella estuvo a punto de tirarle un cojín.-Por lo general
se me da muy bien conocer a las personas y tú pareces de las
hurañas, de esas que no suelen compartir demasiado de su vida y
cuyas conversaciones no suelen durar más de cinco minutos...
-¿A dónde quieres ir a parar?
-Pues que luego no te comportas así
-Solía ser así.-Dijo ella
-¿Y qué te hizo cambiar?
-Probablemente ser patrulla. Cuando
tienes que pasar cinco horas en un coche con una persona vigilando
una casa en la que probablemente no haya actividad, te entrenas en el
arte de la charla.-Sergio soltó una carcajada que mandó una
palpitación directa a su ojo
-Así que, ¿cuántos novios has
tenido?
-Eres un poco cotilla.-Dijo ella
-Nunca he dicho lo contrario, y más
cuándo....
-¿Cuándo qué?
-Cuando estoy ante una novedad.-Esa era
la mentira más grande que había oído en toda su carrera
profesional, pero ella quería ver a dónde intentaba ir a parar
Sergio. No parecía el típico que intentase ligar con ella, pero
tampoco alguien demasiado curioso.
-Dos
-¡¿DOS?!, ¿solo dos?.-Ella siseó
ante el grito de Sergio y él bajó el tono al instante
-Si, solo dos. Cuando tienes una
carrera que llevar adelante hay poco tiempo para nada más
-¡Qué va!, tampoco es tan difícil
Pero bueno no te sientas mal Marco solo ha tenido dos relaciones
también
-Oficiales.-Proclamó Julia que
evidentemente estaba más pendiente de la conversación entre ambos
que de su trabajo.
-¿Se puede saber por qué estás
molestando a mi mayor baza con mis temas sentimentales?.-Dijo Marco
sentándose en el brazo del sillón a sus pies. Ella estaba a punto
de recalcar que no era su mayor baza cuando Sergio la interrumpió
-Bueno intentaba hacerla sentir mejor
porque solo ha tenido dos relaciones...
-Sergio, cállate.-El aludido le dedicó
una sonrisa ladina antes de levantarse y cederle su asiento a Marco
-¿no mejora?.-Dijo él tendiéndole
una pastilla y un café que ella aceptó gustosa.
-Creo que va a peor.-En ese instante
Julia trotó hasta la pizarra y Carla le dedicó una mirada furibunda a Marco que provocó su sonrisa
-Julia, ¿podrías bajar al
departamento de informática y preguntar para cuándo las imágenes de
las cámaras?. Y no vengas hasta que no tengas una respuesta.-Dijo en
tono autoritario. Ella se limitó a asentir y marcharse poniendo más énfasis en cada paso que el que debería si quería conservar esos
zapatos por mucho tiempo.
Carla sintió cada paso en lo más
hondo de su cabeza pero en cuánto abandonó la planta se apresuró a
sentarse y tomarse la pastilla
-Gracias.-Dijo ella
-¿Suelen darte mucho?
-¿Los dolores de cabeza?, no mucho
aunque creo que es el clima, se aproxima tormenta.-Dijo ella mirando como el cielo se oscurecía por la ventana
-¿cómo es que solo has tenido dos
relaciones?, ¿qué paso?.-Ella estaba a punto de contestarle que que
le importaba pero al fin y al cabo era solo una conversación casual
entre compañeros, ¿verdad?.
-El primero eramos demasiado jóvenes y
simplemente no salió bien.-Marco estaba seguro de que ella estaba
ocultando mucho más de lo que estaba diciendo.-Y al segundo no le
gustó demasiado mi familia
-Carla, ¿hace cuánto no tienes
novio?. Según el informe tu familia murió cuándo tu aún ibas a la
universidad
-Eres un cotilla.-Dijo ella lanzándole
un cojín que aterrizó en su regazo.-Bueno, ¿y qué hay de ti?
-He tenido algunas relaciones que
duraron poco la mayoría fracasadas por mi trabajo, y solo he podido
tener dos serias.-Dijo él reclinándose hacia atrás.-La primera fue
hace cinco años, ella era abogada y yo policía por lo que parecía
correcto. Duró dos años y luego simplemente nos dimos cuenta de que
nuestra relación parecía más una transacción económica que otra
cosa. Y la segunda, fue Julia
-¿En serio?, ¡nunca lo hubiera
imaginado!.-El sarcasmo en su voz hizo que Marco se riera, claro que
su risa era mucho más profunda y relajaba su dolor de cabeza más
que aumentarlo
-Pues si. A ella la trasladaron a
nuestro equipo hace dos años y la chispa surgió casi al instante,
pero terminamos a mediados del año pasado
-¿Qué pasó?.-Quiso saber ella, por
el modo en que se comportaba Julia era evidente que era él quién
había roto la relación
-No estoy seguro de servir para eso del
compromiso.-Dijo él.-En cuánto siento que el anillo se acerca todo
lo bueno se escapa por la ventana y Julia estaba mirando joyerías
desde el segundo mes. Por encima de eso, creo que lo nuestro nunca
fue amor, de hecho, no estoy seguro de haber estado enamorado alguna
vez
-Creo que sé que quieres decir
-Ilumíname.-Dijo él dándole un sorbo
a su propio café
-Cuando comparaba lo que tenía en mis
relaciones, o lo que sentía por otras personas con otros aspectos de
mi vida.-De nuevo ese tono que escondía más de lo que decía.-Nunca
me parecía suficiente como para seguir adelante
-Tenéis que ver esto.-Proclamó David
saliendo del ascensor con un disquete en alto, Julia le seguía muy
de cerca y un poco enfurruñada como si él le hubiese quitado el gran
notición.
En cuestión de segundos el equipo
rodeaba un ordenador mientras que David activaba un vídeo.
La imagen era de una de las cámaras de
seguridad que estaba sobre la entrada trasera, dado que por allí únicamente entraban empleados no era una cámara de tan buena calidad
como las otras, y la imagen estaba en blanco y negro, aún así
todos pudieron observar como a las cuatro de la mañana la víctima
abría la puerta trasera vistiendo únicamente una bata de seda semi abierta y
dejaba entrar a un hombre.
Un hombre que volvía a salir dos horas
después, esta vez solo
-En ningún momento mira a la cámara,
es como si supiera que está ahí.-Dijo David pasando el vídeo por
segunda vez a más velocidad hasta detenerse en el fotograma más
claro que tenían.
Estaba de espaldas y vestía una
gabardina y sombrero oscuro de ala ancha que le tapaba el rostro.
Podía estar entre los treinta y los sesenta, alto y de espalda
ancha, aunque probablemente menos fuerte que Marco
-Tenemos algo.-Dijo él aliviado
-No es nada.-Protestó Julia.-No se le
ve la cara
-Son bastantes cosas.-Concluyó Marco
Esta vez fue Carla la que condujo la
camioneta ya que Marco estaba pegado al teléfono gritando ordenes a
diestro y siniestro para que sacaran la máxima calidad de la foto y
comprobar algunos detalles como si aquel hombre llevaba algún
tatuaje, piercings o identificación posible
-¿Aún quieres a Julia?.-Marco se giró
hacia ella lo máximo que le permitía el asiento del coche
-¿A qué viene eso?
-Bueno, es evidente que ella te sigue
queriendo y me preguntaba si tú a ella también...Pero no importa,
no es asunto mío.-Carla volvió a concentrarse en la carretera pero
Marco se mantuvo inmóvil
-No, definitivamente no la quiero.
Tengo un concepto un poco extraño sobre el amor.-Dijo él pasándose dos dedos por la frente
-¿Cómo de extraño?.-Quiso saber ella
-Mis padres no se quieren.-Dijo él de
golpe.-Se llevan bien y consideran que es mejor convivir con alguien
que ya conoces que tomar el riesgo de separarse, para cuándo yo fui consciente de todo ellos ya estaban así, por lo que no tengo muy
claro que es eso del amor. Todo el mundo habla de ello como si fuera
una experiencia maravillosa, algo que un día te atrapa y te mantiene
en vilo durante toda tu existencia, yo lo máximo que conseguí fue
despertarme un día junto a Julia y darme cuenta de que no tenía
ganas de volver a besarla.
-Eso es duro pero yo no creo que sea
así, puedes darte cuenta de que tienes a tu lado la persona que
siempre has querido y simplemente nunca llegasteis a conoceros lo
suficiente como para descubrirlo
-¿Intentas decirme algo?.-Carla
parpadeó lentamente a la vez que la sangre se acumulaba en sus
mejillas. La risa de Marco estalló dentro del cubículo y ella se
estiró para darle un manotazo que él esquivó
-¿En tus relaciones fue así?,
¿lentamente?
-Algo así, en mi primera relación fuimos amigos durante años pero en cuanto empezamos a salir me dí
cuenta de que él no me conocía en absoluto y por aquel entonces
para mí no era muy fácil abrirme a los demás por lo que terminó
fracasando. En la segunda él me entendía mejor que yo misma, por lo
que pensé abrirle toda mi vida
-Y le presentaste a tu familia.-Dijo él
ante el silencio que se estableció entre ambos
-Si.-Confirmó ella.-No pudo ir peor. Y
no creo que nadie que te quiera alejar de los tuyos sea un buen
candidato como compañero de vida.
-Estoy seguro de que asustas a los
hombres.-Dijo él divertido tecleando un mensaje en su móvil
-¿Por qué?
-De por sí todo el mundo tiene miedo
de tener una relación con un policía, los horarios, el pensar que
puede no volver, la clase de gente con la que se junta. Si a eso le
añadimos el factor de “sé perfectamente cuándo me mientes, no
podrás ocultarme nada...”
-¿Te asusto a ti?
-Antes que nada yo nunca tengo nada que
ocultar, las cosas son como son en mi vida y no voy a cambiarlas ni a
enmascararlas. Si no le cuento algo a la persona con la que estoy
será porque considere que es algo aburrido o sin importancia, nunca
porque quiera ocultar algo
-Que duro señor Cardone.-Se burló
ella
-Y como compañera de trabajo que seas
así me da ventaja.-En el momento en el que las palabras salieron de
su boca la imagen de Carla alejándose en el club de striptease lo golpeó.
¡Maldito fuera Sergio y las estúpidas ideas que le metía en la
cabeza!
-Te has puesto rojo.-Dijo ella
-Sigue conduciendo sabihonda que aún
me quedan por llamar a tres comisarías.-Le gruñó él
pero mientras marcaba el número de teléfono era incapaz de ocultar
la sonrisa en su boca.

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