Me ha costado tan solo dos minutos predecir el comportamiento de alguien, y eso me vuelve a llevar a un camino que no deseaba tomar, o más bien que no deseaba aceptar.
Yo siempre he creído que las personas eramos iguales, generalmente hablando. Pero conforme fui relacionándome comprendí que había unos pequeños detalles, como la forma de reír, el toping que preferían con el helado o la forma de despertar, que eran muy propias de cada persona.
Por ejemplo, hace unos años descubrí que una amiga y yo teníamos la costumbre de estar unos minutos en la cama antes de despertarnos, por lo que alguien podría pensar que somos parecidas.
Pero un día en el que dormimos juntas a la mañana siguiente yo me pasé esos cinco minutos estirándome, haciéndome cosquillas en el brazo, mientras que ella simplemente se ponía una almohada sobre los ojos y fingía estar dormida para que nadie la molestase.
Cosas como esa son propias de cada ser...¿a qué tú también estas pensando en algo que sólo tú haces y que nadie en el mundo hará como tú?...
Pues creo que esas cosas se están perdiendo, y lo creo porque ya no distingo a alguien por su forma de andar, por cómo silba... de hecho, ahora son esas cosas las que me hacen confundirla.
Ahora se lleva de moda eso de ser auténtico, u original...cómo si fuera algo que uno pudiera elegir, no sé, la última vez que lo comprobé eso no era cómo decidir que camiseta ponerte.
Y para los que crean que me refiero a los denominados hipsters, heavies, hippies y demás clases, quiero decir que tendencias siempre han habido pero creo que es algo distinto que te guste la forma de vestir de alguien y querer adaptarla a tus gustos que decidir que quieres que te besen a la luz de la luna en una posición de ochenta y siete grados respecto a esa estrella cuyo nombre ni siquiera conoces pero que sale en la tele....
Lo dicho, el problema es que siempre sé
como vas a actuar...
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