sábado, 20 de abril de 2013

Capitulo 1

1 mes y una semana antes.

La luz se cuela entre mis pestañas e intento girarme para evitarla, claro que termino liandome en un remolino de sábanas y mantas y termino cayendo al suelo al más puro estilo rollito de primavera.
Por suerte el sofá de Martha no es demasiado alto y lo único que termina dañado es mi ego al escucharla reír a mi lado. Algún día entenderé su manía de desayunar mientras me mira...

-¿Te diviertes?.-Refunfuño empujándo las mantas a patadas y movimientos estrambóticos.
-Mucho.-Dice con una enorme sonrisa en su rostro.
-Tengo que buscarme un sitio dónde vivir.-Digo escondiendo la cara en un cojín.
-Eso exactamente dijiste un mes después de que vinieras aquí y sí mal no recuerdo de eso hace ya tres años.
-¿Llevo durmiendo en este infierno hecho sofá solo tres años?


-Si, pero es cierto, debes decidir entre buscarte un piso o una identidad.-Contemplo como remoja una galleta en su café y se la come un segundo antes de que se desmorone.

-¿Estás decidida a aceptar ese trabajo?

-A menos que decidas pagarme los dos mil euros que me ofrecen al mes, creo que seguiré mudandome

-Bueno, no dudes de mi habilidad para robar bancos.

-Ya en serio Annie, me preocupas.-Creo que el que Martha intente tener una conversación seria está entre las tres cosas que más odio en este mundo. Me impulso con agilidad para ponerme de pie y comienzo a doblar las sábanas.

-Encontraré un piso.-Digo intentando cortar el tema

-¿Con quién?. Nadie va a entender tus excentricidades.-No puedo evitar poner los ojos en blanco ahora que no me ve, como si yo fuera la que todos las mañanas tiene que hacer un riguroso ritual que atrae a la buena suerte. Buena suerte que por cierto no he visto en los tres años que llevo viviendo aquí.-Quizás si hablarás con Matthew el podría buscarte a alguien como tú.

-No hay nadie como yo Martha. Y si tú has podido soportarme no entiendo porque alguien no lo puede hacer.

-Porque entiendo tus motivos, pero no creo que haya nadie más que cuando te escuche gritar por las noches se conforme pensando en que prefieres estar sola.

-Entonces me buscaré un compañero de piso que pasé la mayor parte del tiempo borracho o drogado pero que tenga el suficiente dinero para poner el piso a su nombre. De hecho, esta tarde me paso por tu universidad.-Subo las escaleras de dos en dos hacia el cuarto de baño, sintiéndo que estoy demasiado cerca de decir algo que realmente no siento...



Me he asegurado de mantenerme el tiempo suficiente debajo del grifo de la ducha como para que Martha se haya ido a clases. Para cuando vuelvo al salón me encuentro con que me ha dejado un desayuno completo sobre la mesa, junto al periódico de hoy en el que por supuesto hay marcadas al menos cinco ofertas de piso. Como disculpa no está nada mal...

Extiendo el periódico ante mí y me dedico a remover mi zumo de naranja. Me leo una y otra vez las ofertas e intento imaginarme cómo serán los propietarios, para eliminar aquellos que sé que no estarán dispuestos a no poner mi nombre en ningún documento.
Al final me decido y descuelgo el teléfono...


 


"Lo siento pero de verdad que no puedo firmar ningún contrato, estoy dispuesta a pagarle el doble. No, claro que no soy ninguna fugitiva. Simplemente no me gusta compartir mi identidad....Está bien, lo pensaré...De acuerdo, adiós".-Golpeo la mesa con la frente con tal fuerza que creo que me saldrá un chichón, pero ahora me importa poco.



 
El tono del teléfono me hace saltar con el corazón desbocado, creo que estaba a punto de dormirme porque no recuerdo los últimos minutos, me cuesta centrarme pero consigo descolgar en el último tono.
-¿Sí?.-Al principio solo escucho una respiración profunda y mis latidos se aceleran en un segundo, las manos comienzan a sudarme y se me seca la garganta.
 
-Ey, perdona sé que esto es un poco extraño pero me acaba de llamar el dueño del piso que pensaba alquilar, estoy buscando compañero porque no ando muy bien de dinero y también desesperado por lo que le pedí que si alguien llamaba preguntándo me avisara. Me ha explicado que tienes algunas condiciones extrañas pero tal vez podamos hablar sobre eso...si te parece bien...¿qué te parece?

-Eh.-Este chico habla realmente rápido para mi confusión mental actual.-Claro, estaría perfecto.

-Hay una cafetería nueva en el centro comercial que hay tomando la autopista, es pequeña y creo que su nombre comenzaba por D...

-Si, se cuál es.-Imposible no saberlo con una compañera de piso adicta a las compras

-Nos vemos allí, te espero en la barra y por cierto, me llamo Sam.-Lo siguiente que oigo es el pitido del teléfono colgado.


 

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