Nunca llegué a conocer al tío Juan, ya que murió antes de que yo naciera. Pero a lo largo de mi vida me han contado tantas cosas de él, que ha llegado un momento en el que es como si fuera una parte de mi.
Si tuviera que decir algo de él me quedaría con su reflexión favorita... "Nunca le cuentes a nadie lo que es el amor, eso reducirá su probabilidad de llegar a sentirlo de verdad."
Él nació en una familia llena de prototipos, en la que todos hablaban y hablaban y nunca sentían. Él llegó a creer que nunca sería capaz de sentir nada y probablemente tuviera razón. Conoció a María con diecinueve años, ella era una chica con las aspiraciones románticas de cualquier mujer de su edad.
Ahora creo que ella siempre lo supo, que él nunca sería capaz de amarla, y aún así lo aceptó, porque lo amaba más allá de lo que sabía que nunca amaría a nadie.
Por eso cuándo alguien me pregunta si mis tíos se querían, siempre respondo que el amor total de ellos era superior al de ninguna otra pareja que haya conocido...
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