Los tiempos han cambiado, y ni siquiera yo soy lo que era. Pero quería aprovechar este momento en el que el mundo se cae sobre mi cabeza para decirte que esta vez no acudo a ti para pedirte ayuda sino para recodarte que sigo creyendo en ti.
Que todos cometemos errores, y yo lo sé más que nadie, y que a menudo estoy diciendo blanco cuando sé que lo que realmente deseo es negro.
Y qué intento hacer feliz a todo el mundo pero siempre termino haciéndoles llorar, y sin saber qué ha sucedido.
Por eso quiero decirte que confío en ti, y que tal vez ya no es lo mismo, pero no es mejor ni peor, es simplemente diferente.
Y que creo que sabes lo qué haces, qué sólo necesitas que dejen de presionarte.
Bien, pues simplemente eso, quería qué supieras que aquí estoy yo, y qué no siempre tienes que llevar todo el peso del mundo sobre tus hombros. Sé que mi ofrecimiento es una estupidez comparada con todo lo que tienes alrededor, pero es sincera.
No te preocupes, lo estas haciendo bien.
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