Si te soy sincera no sé porque escribo esto, ya que tú jamás lo leeras, y vosotros no lo entendereís porque sólo he contado esta historia una vez en mi vida y los presentes tampoco podrán leerlo nunca.
Pero ya sabes lo que dicen, a veces uno lo único que necesita es estar en paz consigo mismo.
Quiero que sepas que el tiempo que pasamos conociendonos el uno al otro fue maravilloso, que superaste todas las barreras que te puse para que no te acercaras y sobretodo los prejuicios que tenía sobre ti.
Porque me enseñaste que uno debería sentirse siempre bello, sin importar demasiado si lo es. Porque pusiste sonrisas en mis labios cuando no tenía fuerzas para reír.
Y ahora que he crecido, ahora que ha pasado el tiempo suficiente para conocerme que realmente me arrepiento de aquel día. Debo decir que por aquel entonces tenia demasiado orgullo, y al fin y al cabo, ¿por qué te culpé?, ¿por reírte de todo como siempre hacías?.
Yo te había conocido así, y te convertiste en alguien importante para mi siéndo así, r
iéndote del mundo cuando este te golpeaba...pero no soy quién era.Sé que no sirve de mucho pero me gustaría que supieras que he cambiado, que he guardado un poco de ese orgullo para mi y que si los demás se ríen yo también me río. O tal vez no, tal vez siguo siendo la misma pero no dejo que esas cosas arruinen amistades.
Para todo aquel que en el algún momento lea esto, debo decir que si, que dejé que este amigo se alejara de mi lado aún cuando ninguno lo deseaba realmente. Porque le grité que se diera la vuelta y no mirara atrás.
Tiempo después ambos nos encontramos alguna que otra vez, y siempre ese momento incómodo en el que giraramos la cara hacia otro lado fingiendo que no recordabamos, que no nos conociamos. Y me pregunto que hubiera sucedido si me hubiera acercado y presentado como si nada hubiese sucedido, o mejor aún si me hubiera acercado y te hubiera contado esto que hasta ahora no me atrevo a escribir.
Después de eso, hubo una ocasión en la que volvimos a ser los que eramos. En los que tú quisiste dar todo lo que tenías para proteger a tus amigos, y de nuevo, volví a gritarte. Pero esta vez para explicarte que si nada hubiera sucedido, que si aún fuera tu amiga necesitaria que me consolaras, que fueras fuerte por mí y que me sostuvieras una mano mientras lamo mis heridas. Y entonces, en ese medio abrazo torpe que nos dimos, amigo, tengo que confesar que no pude evitar pensar que si no hubiera sido tan idiota hubiera estado entre esos brazos más a menudo.
Supongo que tú jamás imaginarías que ese fue mi pensamiento porque estabas preocupado por tus amigos, como siempre hacías.
Y ahora te has perdido para siempre, y no sé si te volveré a encontrar o si me volverás a encontrar. Pero necesito decirlo...Lo siento amigo, y ahora que no te veo cada día, ahora que cada uno no mirada hacia otro lado, fingiéndo, me doy cuenta de que...lo siento, y que si pudiera volver atrás no te echaría de mi vida, sin importar los cambios que eso trajera.